Amorah Quan Yin acerca de los chakras

Hoy voy a compartir la visión de Amorah Quan Yin acerca de los chakras: La belleza de la creación consiste en que contiene a todos los aspectos de la existencia tal como se simboliza a nivel microcósmico con nuestro sistema de chakras. El Chakra corona es la conexión más directa con Dios/Diosa/Todo lo que es. La unidad. A través de él recibimos la comprensión divina El tercer ojo nos capacita para mirar hacia dentro y para ver más allá. A través de él vemos e interpretamos El chakra de la garganta es el centro de nuestra autoexpresión y creatividad. Nos permite expresar y compartir nuestra verdad e inspiración con los demás El chakra corazón es el asiento de nuestra alma, a través de la cual podemos expresar la esencia del espíritu. El amor es la naturaleza de nuestro espíritu y la fuente de la divina sabiduría, del saber y de la compasión El plexo solar es el centro de la voluntad divina y de la entrega a la actuación correcta. Entregando nuestra voluntad a nuestro propio yo superior y a la Unidad, actuamos, servimos al mundo y funcionamos con los demás El chakra sagrado es el asiento de todas nuestras emociones, de nuestra sensualidad y de nuestra sexualidad. Su manifestación es la colaboración con lo que amamos y con la Unión: A través de este centro alcanzamos la comunicación entre el cuerpo, el alma y la Unidad. El chakra de la base de la columna es el centro del enraizamiento, de la existencia física y de los instintos. Nuestro sentido de seguridad, nuestra salud, el bienestar y la vitalidad de nuestro cuerpo físico, templo del alma y del espíritu.

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La estructura interna del Tai Chi

 

LA ESTRUCTURA INTERNA DEL TAI CHI CHI KUNG

 

El Tai Chi Chi Kung es una técnica taoísta que nos ayuda a integrarnos en una unidad armónica.

 

La base de la práctica de la estructura interna del Tai Chi es la meditación energética, la cual nos ayuda a utilizar la mente y el corazón para mover el chi.

 

La circulación energética en el cuerpo, mejora la circulación sanguínea, reaviva la estructura ósea, fortalece los tendones y revitaliza los órganos del cuerpo, el sistema nervioso y el linfático.

 

En el Tai Chi Chi Kung de estructura interna, se fluye de forma armónica repitiendo 13 movimientos en las 4 direcciones. Primero hacemos un giro en las 4 direcciones en el sentido de las agujas del reloj activando un hemisferio cerebral y luego volvemos hacia el lado contrario, para equilibrar ambos hemisferios cerebrales.

 

Esta sencilla técnica nos permite aprender a enraizarnos, nutrirnos de la energía de la tierra y el cielo, y sentir la estabilidad y el equilibrio en cada movimiento. La energía asciende desde la tierra, nutre los meridianos de las piernas y al succionar ligeramente el perineo, llevamos la energía a través de la espalda activando las glándulas suprarrenales y revitalizando la zona lumbar. Esta energía sube hacia la zona dorsal y en todo este trayecto expande la energía hacia el tejido conjuntivo, para que los órganos, glándulas, tendones y huesos reciban su alimento. Al llegar a la altura de los omóplatos la energía nutre el timo y el corazón y se expande por la caja torácica y los brazos para nutrir los meridianos superiores. Cuando la energía se eleva hasta la cúspide de la cabeza, enriquece el cerebro con su aporte energético y la coronilla recoge la energía del cielo para bajarla como una cascada por el meridiano central de la parte delantera del cuerpo hasta el vientre, el Tan Tien ; nuestro centro de gravedad, conocido también con el nombre de Hara.

 

En el Tai Chi de estructura interna, aprendemos a enroscar los tendones en los huesos. Con ello abrimos todas las articulaciones. Las articulaciones son puentes o centros energéticos que pueden generar y almacenar Chi. Los tendones están relacionados con las articulaciones y cuando hacemos circular el Chi o la fuerza vital a través de los tendones, la articulación se abre y facilita la absorción de energía a los tendones y huesos. Al realizar los movimientos en espiral de enroscamiento de los tendones tanto en las piernas como en los brazos, los tendones envuelven a los huesos y la fuerza vital se unifica alineando toda la estructura del cuerpo, moviendo la sangre y nutriendo de energía y sangre oxigenada a los huesos.

 

El Tai Chi Chi kung ayuda a abrir las articulaciones de la cadera y el sacro, para transferir la fuerza de las piernas hasta el torso. Alineamos el sacro con las piernas, para sentir la fuerza de poder desde los pies hasta la ingle, el sacro y la columna. El hueso sacro es una de las principales bombas del fluido cerebroespinal. Al bombear el Chi por la espina dorsal, se mejora la actividad del Sistema Nervioso Central, y cuando activamos el músculo Psoas de la cadera, elevamos la energía hasta la parte superior de la columna y los hombros hasta llegar a los brazos y las manos. En la parte inferior del abdomen se encuentra nuestro centro de gravedad, el lugar de almacenamiento de la energía vital. Al activar la zona del sacro y el vientre a través de la respiración abdominal, el Chi o Fuerza Vital se extiende hacia los riñones, el bazo, el hígado, el páncreas, la vesícula biliar, el estómago, los intestinos y el centro sexual. Este cinturón de Chi actúa como un puente que une la parte inferior y superior del torso, equilibrando el agua y el fuego del cuerpo. La relación entre los riñones ( elemento agua ) y el corazón ( elemento fuego ) es la base del equilibrio entre el yin y el yang de nuestro organismo. Cuando los músculos de la cadera están relajados y flexibles, la energía fluye libremente entre los riñones, la columna y el corazón. Esto nos permite usar al máximo el poder del diafragma. Así, cuando la energía asciende, los omóplatos se curvan, se activa el timo y el Sistema Inmunológico se fortalece. La energía fluye hacia las manos, las cuales recogen la energía del exterior y al enroscar los tendones de los brazos, se nutren los huesos y la energía asciende libremente hacia los hombros y la base del cuello.

 

Todos los canales de energía Yang del cuerpo se unen en la zona de la séptima vértebra cervical y a la vez, se activa el punto de control de todos los tendones. Esto se logra hundiendo el pecho, curvando los omóplatos y retrayendo suavemente el mentón. La estructura física del cuerpo se alinea disolviendo todas las tensiones y la energía fluye hacia la cabeza, nutriendo las neuronas y facilitando las sinapsis entre ellas. Al realizar los 13 movimientos en ambos sentidos, equilibramos el Cuerpo Calloso y los dos hemisferios se armonizan. El yin y el Yang se equilibran y nos permite mantenernos relajados pero a la vez atentos. Si aprendemos a permanecer relajados y no reaccionar de forma precipitada, nos encontramos receptivos y abiertos, para percibir lo que cada situación vital nos depara. Podemos así responder armónicamente sintonizando la mente, el corazón y el instinto.

 

Sexualidad Sagrada

SEXUALIDAD SAGRADA

La energía sexual contiene el potencial de expresión de la conciencia. Esta energía almacenada en los órganos sexuales se irradia hacia todo el cuerpo enroscándose alrededor de los chakras, despertando nuestra energía vital y transformando a su paso nuestro ADN.

El cultivo de la energía sexual potencia el despertar y la elevación de la energía Kundalini y cuando la energía sexual y la energía espiritual convergen en una sola energía, tiene lugar un proceso de despertar de la conciencia. Cuando esta energía es utilizada por muchas personas, da lugar a un nuevo tipo de humanidad más consciente, más satisfecha y más creativa.

La fuente de la energía Kundalini es la energía cósmica que es la energía que nutre a todos los organismos aportando la energía necesaria para revitalizar los procesos de percepción, pensamiento y sentimiento. Esta energía eléctrica lleva la energía vital de unas moléculas a otras purificando y energizando células y neuronas, y aportando energía y fuerza vital a todo el organismo. Esta energía conecta los órganos sexuales con el cerebro mediante la espina dorsal, para transformar la energía sexual en energía espiritual despertando la expresión de una nueva consciencia.

El cultivo de la energía Kundalini ayuda a despertar la consciencia del corazón, y cuando la energía Kundalini se eleva hacia los chakras, se activan los cinco flujos de energía: tierra, agua, aire, fuego y eter, que permiten la manifestación de los distintos aspectos físicos y psíquicos del ser humano.

La energía Kundalini se despierta a través del corazón. El cultivo de esta energía nos permite salir de nuestros antiguos patrones para poder ver e interpretar la realidad de una manera más amplia, pues la esencia de lo que cada un@ manifiesta, refleja el valor de la autenticidad de un@ mism@.

Cuando la energía Kundalini se mueve alrededor de los chakras, despierta los códigos de cada centro activando los diferentes filamentos de luz. Estos filamentos contienen la información para que recuperemos nuestras memorias.

Cuando en una relación sexual sagrada se experimenta un orgasmo global, hay una tremenda liberación de energía magnética dentro de las células, que da lugar a un potencial magnético que fortalece el aura, los chakras y con ello,las capacidades y talentos personales, pues este campo magnético, permite la expansión de la conciencia.

Los filamentos codificados de luz que hay en nuestro cuerpo son formas sutiles de energía que interconectan distintos estados de consciencia. Estos filamentos se activan gracias al trabajo que hacemos al elevar la Kundalini. También se activan debido a la estimulación que producen los rayos y fotones de energía cósmica cuando llegan al planeta.

Cuando a través del trabajo consciente de los chakras activamos el sistema endocrino, ésta produce nuevas sustancias químicas que estimulan nuevas formas de inteligencia. Gracias a este aporte energético, nuestras glándulas nos permiten abrirnos a una nueva visión de las relaciones basadas en el amor, la comunicación y la interacción creativa.