DESPERTANDO EN 13 CHAKRAS

 

1 – Chakra Estrella de la Tierra:
Anclar la Consciencia en la Cueva de la Creación
2 – Chakra Raiz:
Vivimos el presente en estado receptivo aceptando las
enseñanzas del camino.
3 – Chakra Sexual:
Conexión íntima con el Ser: Sensualidad de los sentidos y
elevación de la Kundalini.
4 – Chakra del Plexo Solar.
La Esencia de la Vida es el Cambio: observar, aprender y
crecer en Sabiduría.
5 – Chakra del Corazón:
Integrando los opuestos, el Ego sirve al Corazón
despertando la Coherencia y la Satisfacción.
6 – Chakra del Timo:
La Matriz del Alma es energía amor- sabiduría inspirada
en nuestra Verdad.
7 – Chakra de la Garganta:
Anexionándonos al movimiento y transformación del flujo
Cósmico, generamos la expresión coherente de la acción
libre de condicionamientos.
8 – Chakra del 3º Ojo:
La Visión, Sonido y Pulsación del Universo se abren a
nuestra Percepción.
9 – Chakra Coronario:
La Red Neuronal y el Tubo de Luz se activan,
despertando los tubos receptores de luz-consciencia que
nos conectan a la Red de Consciencia Multidimensional.
10 – Chakra Estrella del Alma:
El Espíritu se manifiesta en el cuerpo, llenando nuestras
células de luz Consciente, fusionándonos con nuestro
Espíritu y toda la Galaxia.
11 – Chakra de la Intención Consciente:
Yo soy, lo soy. El mapa que da vida, el pensamiento creador.
12 – Chakra de la Intuición receptiva:
En Aceptación, entendimiento y unificación despierta la
consciencia del Corazón. Expansión del Ser en Vibración
de Amor Incondicional.
13 – Chakra de Unificación:
La Consciencia del Espíritu fluye en Amor y Sabiduría y el Ser
de Luz Despierta.

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SIGNIFICADO PSICOLÓGICO DEL SISTEMA DIGESTIVO:

 El sistema digestivo representa las relaciones familiares y la comunicación con el mundo externo. Indica la manera en la que asimilamos el mundo exterior. Una actitud positiva denota una forma de vivir fluida, en la que la persona se siente sostenida y nutrida por la vida, una actitud negativa en cambio, refleja un miedo y una falta de confianza en el proceso de la vida.

El sistema digestivo está en relación con el instinto de supervivencia. Pertenece al elemento tierra y constituye la parte material, pues a través de la digestión, procesamos los elementos materiales de este mundo, pero mediante la alimentación, no solo mantenemos vivo el cuerpo, sino que también nutrimos el alma. Podemos mantener una relación dinámica y armoniosa entre el cuerpo y el alma. Cuanto más sano esté el cuerpo, mayor es la posibilidad de mantener una interrelación dinámica con el alma.

El hambre está relacionado con el afán de posesión. Satisfacemos nuestros deseos comiendo. Cuando la persona necesita comer mucho dulce, suele ser un síntoma de falta de cariño, de amor y de seguridad. Si la persona tiene una fuerte tendencia intelectual, preferirá alimentos más salados, también dicen que las personas que son muy emocionales se sienten atraídas por las comidas picantes y estimulantes, y los que son más tímidos, rehúyen las situaciones conflictivas y son más propensos a vivir tranquilos, prefieren las comidas sin grasas, sin demasiada sal ni especias.

La función del aparato digestivo empieza en los sentidos de la visión, el olfato, el gusto, el tacto y la idea mental que cada un@ tenga acerca de los alimentos. Todo el organismo participa de esta función, desde el cerebro hasta los intestinos.

La digestión se encarga de mantener toda la estructura del cuerpo.

Los dientes: denotan nuestra capacidad de expresarnos, de morder, agarrar y sostener algo. La mala dentadura nos indica que la persona tiene dificultades en expresar la agresividad y en disfrutar la vida desde la actitud vital de alegría y disfrute. La persona suele carecer de vitalidad y tiene tendencia a la rumiación. Si la persona rechina los dientes por la noche, suele indicar una tendencia a reprimir la agresividad.

Unos dientes sanos y fuertes indican una buena capacidad de acción y reacción en los asuntos cotidianos.

Las encías representan la base sobre la cual se asienta la vitalidad, la afirmación personal y la capacidad de fluir en la vida.

La boca está relacionada con la capacidad de expresar nuestra verdad.

En la lengua podemos ver el estado de todos los órganos del cuerpo.

La garganta tiene la función de tragar, incorporar o integrar las experiencias de la vida.

El estómago es el que recibe todos los estímulos externos y los digiere o no, según su capacidad de aceptar, abrirse a las nuevas experiencias, sentir, entregarse y disfrutar.

El bazo mantiene el equilibrio y el centramiento personal, para que podamos abrirnos a una amplitud de miras y no quedarnos en la sensación de angustia, ansiedad y obsesión, por miedo a no saber resolver un problema. El bazo teme los fracasos en la vida, por eso, la persona se vuelve apática, insensible, perezosa y tiene la sensación de que todo en la vida resulta una dificultad.

El páncreas se relaciona con la capacidad de sentir y apreciar la propia dulzura y ser capaz de crear relaciones dulces y agradables o la sensación de amargura interna.

El hígado está en relación con la capacidad de expresión asertiva, la furia, la rabia y las pataletas internas cuando la persona no consigue expresarse o ser aceptada y la amabilidad, la generosidad y la simpatía, cuando se siente segura y agradecida en la vida.

La vesícula biliar  está relacionada con el temor a la pérdida, la ansiedad con respecto al futuro, la tendencia a la crítica y la falta de confianza en la vida o la capacidad de discernir y decidir con espontaneidad.

El Intestino delgado se encarga de pensar y analizar. Constituye la personalidad, la confianza y la fuerza de voluntad, para conseguir los propios objetivos, o la preocupación y la angustia de no recibir lo suficiente para vivir tranquilamente.

El intestino grueso revela problemas de retención y apego, tanto a nivel material como de pensamiento y sentimientos, pues denota la capacidad de dejar ir, soltar, fluir, coger, dejar y confiar en lo que la vida depara.

El dolor de estómago indica un dolor emocional por una pérdida afectiva. La persona tiene miedo de no ser el centro de atención y teme ser dejado de lado, no recibir el afecto y la atención que necesita, y encontarse sol@, sin apoyo en la vida. La persona se siente desilusionada, rechazada, aislada o sin el apoyo necesario. En fín, poco querid@.

El centro energético del aparato digestivo está localizado en el plexo solar y representa el poder y la seguridad personal, la capacidad de decisión y reacción, la voluntad y el grado de ánimo y vitalidad personal.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS DE LOS 13 CHAKRAS

CHAKRA 1: Estrella de la tierra. El grado de consciencia de cada persona, para conectar con la conciencia de la tierra y la misión personal en esta encarnación.

CHAKRA 2: Chakra Raíz. La relación con la tierra, el lugar que cada un@ ocupa en su vida, las vivencias en el útero antes de nacer, la infancia y las primeras relaciones con la familia y los seres con los que se relaciona, la forma en la que cada un@ se afirma: el centramiento, la confianza, la voluntad, la perseverancia, la disciplina o la inseguridad, los miedos internos, la sensación de abandono, las carencias afectivas, la tendencia al autoboicoteo, a la distracción y la inseguridad personal.

CHAKRA 3: Chakra sexual. La capacidad de crear, de sentir las emociones, la intuición, la facilidad o dificultad al integrar las diversas polaridades, tanto propias como las provenientes del árbol genealógico, la capacidad de dar y recibir amor a nivel físico, emocional, mental y espiritual, la voluntad de cambio, la motivación interior, los hábitos, la forma de reaccionar a la sombra personal: el bloqueo, la frustración, la negación, la proyección de la culpa hacia el exterior o la capacidad de aceptar, sentir y dar los pasos necesarios para crear la vida que cada un@ desea vivir.

CHAKRA 4: chakra del plexo solar. La capacidad de comprender las emociones y tomar la propia dirección, la fuerza, las potencialidades, habilidades y dones para actuar desde la convicción interna, la autoconfianza para materializar los deseos personales, la capacidad para afrontar los desafíos de la vida, la madurez para saber pedir y compartir o la falta de seguridad, de atención y convicción, para romper rutinas o apegos, el vacío y agotamiento fruto de bloqueos internos, la falta de disciplina y voluntad, la frustración, la rabia y la ira propios de una falta de centramiento.

CHAKRA 5: Chakra del corazón. La consciencia del amor, el sentido de lo sagrado, la receptividad, el equilibrio interno, la aceptación, la capacidad de amar, de compartir, de dar y recibir, de saber poner un límite de forma respetuosa, de abrazar, de expresar afecto o el miedo al contacto, la falsedad o hipocresía, la ansiedad, el egoísmo, la pena, la cautividad emocional y la infelicidad.

CHAKRA 6: Chakra del Timo. La conexión con el alma, la energía de amor y sabiduría, la capacidad de discernir, la claridad interior para creer en un@ mism@, la facilidad para sanar y transmutar las heridas del ego o la sensación de vivir desde el miedo y el dolor.

CHAKRA 7: Chakra de la garganta.  La capacidad de comunicarse, de sintonizar con lo que acontece, de sentir más allá de las palabras, de seguir la intuición, el ritmo interior y expresar la propia verdad o la timidez, la baja autoestima, el apego a las dependencias, los automatismos, la tendencia a la soledad o el aislamiento.

CHAKRA 8: Chakra del entrecejo. La visión holográfica, la clarividencia, la escucha y la percepción interna, la sabiduría de aceptar y perdonar, la capacidad de imaginar y crear la magia de la vida o la visión obstinada y racional, el enconamiento, la visión egóica, la incredulidad, la repetición de patrones por falta de visión, la torpeza de caer en los prejuicios y rutinas personales

CHAKRA 9: Chakra coronario. La fe, el respeto, la visión espiritual de la vida, la sabiduría interna, la capacidad de conectar con otras dimensiones de consciencia, la sabiduría, la capacidad de vivir plenamente consciente en el presente, la compasión, la vitalidad, la amabilidad, la gracia, la alegría y felicidad interna o la falta de conexión con el propósito espiritual, el apego al Ego, la arrogancia, la imposición, la superficialidad y la apatía.

CHAKRA 10: Chakra estrella del alma. La capacidad de comunicarse conscientemente con el espíritu, la receptividad, la escucha, la intuición, la aceptación, la claridad, la honestidad, el servicio, la entrega, la capacidad de sentir la propia luz y la fuerza para perseverar en el encuentro con la voz interior.

CHAKRA 11: Chakra de la intención consciente. La capacidad de enfocar la conciencia en aquello que cada un@ desee manifestar, el discernimiento, la capacidad de visualizar, concentrarse, sentir, vislumbrar, dirigir el pensamiento y equilibrar el sentimiento, la capacidad para conectarse a recibir la información del espíritu y la consciencia de unidad con el todo.

CHAKRA 12; Chakra de la intuición receptiva. La capacidad de escuchar, ser receptiv@, entrar en el vacío, fluir, desapegarse, confiar, entregarse, disfrutar del instante, integrar los distintos aspectos de un@ mism@, crear armonía, vivir de forma satisfactoria, desarrollar los canales de la telepatía, la clariaudiencia, la clarividencia, la capacidad de percibir el mundo sutil, la capacidad de comunicarse con otras entidades de luz, la compasión, el servicio y la entrega de los dones personales para el desarrollo y la convivencia humana.

CHAKRA 13: Chakra de unificación. La expansión de la consciencia del ser, la unificación de todos los niveles de consciencia, la activación del ADN y de las memorias celulares, el desarrollo del potencial interno, la consciencia de la energía del amor y la sabiduría, la conexión con la consciencia universal y el despertar del ser de luz.

El compromiso de evolución personal propone la integración de nuestra sombra, de manera que podamos desarrollar todas nuestras cualidades y capacidades personales, y para ello, contamos con diversas técnicas de respiración para relajar la mente y el cuerpo, otro tipo de respiración para tomar consciencia de los traumas y dolores personales y otras técnicas de respiración, y recodificación a través de técnicas de visualización, intuición, códigos numéricos y fonéticos, sanaciones y reprogramaciones celulares  y técnicas de meditación para crear nuevos campos de percepción.

En el camino de autoconocimiento y crecimiento personal, partimos de nuestras memorias celulares, para a través de la toma de consciencia,  liberar los bloqueos internos y conectar con nuestra fuerza original y la voz de nuestro interior, despertando a través de nuestra intención y nuestra intuición, a la consciencia del ser en todas sus dimensiones.