El círculo y el punto

El círculo representa el punto de origen de la consciencia, la Fuente, la energía esencial de Dios y del ser humano, puesto que como consciencia divina que somos, existimos en el punto central de todos los círculos.

El punto central representa el ojo de la consciencia. Es el símbolo del falo o principio generativo de la naturaleza. Es el lugar de donde emana toda la creación, la fuerza que permanece inmóvil generando energía. También hace referencia al sol que da vida y nutre las galaxias y el cosmos entero. En la cabeza está representado por el punto ER en el centro del cráneo.

El círculo envuelve al punto y representa la matríz donde habita el punto, el universo fertilizado por los rayos de la creación Su naturaleza es femenina, y hace referencia a lo infinito y el devenir cíclico, la serpiente que sustenta la cola, el uróboros, que representa los ciclos del tiempo: nacimiento, crecimiento, muerte y renacimiento.

A nivel cósmico, el punto dentro del círculo representa a Saturno, el demiurgo Satanás creador de la tierra. En el polo sur de Saturno se puede observar  una tormenta permanente cuyo centro tiene forma de ojo. El punto del polo sur se alinea con el punto del polo norte de la tierra y la montaña Loka Loka forma una pirámide energética que une a ambos mundos localizándose el ojo justo encima de la montaña. Se dice que saturno o el demiurgo Satanas rompió el orden eterno del espíritu (Urano) y creó la ilusión del mundo temporal y dualista, con la constante fluctuación de los ciclos infinitos que emanan del punto inmóvil, para que la humanidad experimentara etérnamente el mundo de la dualidad.

El universo y nuestro cuerpo están compuestos de capas de energía que interactúan entre sí, y la consciencia es lo que posibilita la comunicación entre la información del ser humano y la del universo.

La energía que circula por el cuerpo tiene forma toroidal y conforma nuestra naturaleza, esencia o conciencia, . El toroide es la figura formada por una circunferencia que gira alrededor de un eje;Tiene forma de un tornado o un remolino. Las galaxias también tienen forma toroidal con agujeros negros en el centro, que están continuamente absorbiendo y expulsando energía, y no solo las galaxias, sino el universo entero tiene tambien la misma forma toroidal.

El toroide es el origen de la conciencia y representa la forma en la que se mueve la energía en cualquier nivel de existencia.

La energía que circula por el cuerpo es pura energía espiritual, pura conciencia que entra por la coronilla, el 7º chakra o Kether, en el diagrama del Árbol de la vida, desciende hacia la tierra por el canal central y vuelve a ascender creando un flujo energético que desciende por el aura para volver a ascender por la linea central. Cuando la energía cósmica desciende hacia la tierra, la energía del alma puede reducir su frecuencia vibratoria para dar vida al cuerpo físico y energético, pero cuando la energía se distorsiona debido a las creencias de separación y miedo, empieza a desestabilizarse y el campo energético se distorsiona, crea interferencias, agujeros y bloqueos en el circuito de los chakras, ocasionando una distorsión en el campo magnético e incidiendo en nuestra percepción de la realidad de tal manera que percibimos la vida como dificultosa y carente de motivación.

La energía se plasma en la realidad a través de nuestros chakras, los cuales reflejan los distintos estados de nuestra consciencia. Asi, el estado en el que se encuentra cada chakra determina la forma en la que experimentamos la vida. Si un chakra esta distorsionado, reflejará un trastorno a nivel mental, psíquico y físico en los aspectos que gobierna ese chakra, y como cada chakra está situado en un plexo nervioso asociado a una glándula endocrina, afectará químicamente a cada célula del cuerpo. Así, cuanto más activados y vigorizados estén los chakras, mayor será nuestra capacidad de expresar nuestra fuerza y potencial interno, y mayor será la capacidad de manifestar en nuestro propio cuerpo la expresión del alma.

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