El cultivo de la fuerza vital: el elemento fuego

EL CULTIVO DE LA FUERZA VITAL: EL ELEMENTO FUEGO

El fuego es la fuente de luz, el elemento vital que nos impulsa a crecer y a renacer en cada paso de nuestro transitar en este camino llamado vida.

Es el elemento que lidera todos los demás elementos: tierra, agua y aire. Es un elemento activo que nos insta a transformar nuestro mundo interno a través de un proceso trino:

La fuerza interior que nos ayuda a cultivar nuestro poder personal, para sentir nuestra presencia en cada situación que la vida nos ofrece, siendo capaces de ocupar nuestro lugar y saber comunicarnos.

La imaginación creativa, que nos ayuda a reconocer y adquirir nuevas capacidades y habilidades para solucionar situaciones conflictivas, conectar con las necesidades propias y ajenas, seguir la propia intuición y entregarnos de corazón.

La acción integrada que nos lleva al estado de coherencia cuando sabemos valorar las diversas enseñanzas vitales, actuando con claridad, discernimiento y coraje.

El fuego en geometría sagrada esta representado por la figura del tetraedro que funciona como un catalizador que recoge la energía desde sus vértices y la centra en el medio, para crear el campo de energía-consciencia que facilite una apertura de consciencia, para trascender diversas situaciones vitales que a priori, aparentan ser dificultosas.

En la actitud presente del Mindfulness, el elemento fuego nos da la oportunidad de profundizar en la respiración de revitalización del organismo, activando la fuerza interior a través de la respiración pránica y la respiración triangular, que activa los distintos centros vitales en las áreas del vientre, el pecho y la cabeza.

El fuego en la meditación a través de los mudras, nos ayuda a equilibrar las energías superiores e inferiores, centrándolos en el corazón y unificando la energía vital con la energía universal, ayudándonos a sentirnos parte de la Red global de conciencia.

El elemento fuego en los mantrams, expande la energía del corazón y nos conecta con nuestra sabiduría interna, la paciencia, la compasión, la ecuanimidad, la generosidad y la presencia.

El elemento fuego en el Taoísmo, nos ayuda a profundizar a través del Chi kung, el cultivo de la saliva y las meditaciones, en estados de coherencia interna, armonizando las energías del corazón, el intestino delgado, la circulación, la energía sexual y el equilibrio de los tres centros vitales: genito-urinario, digestivo y cardio-respiratorio.

La ley de la tríada nos muestra que todas las manifestaciones en este mundo son creadas por tres fuerzas y que el punto donde las tres fuerzas concurren, es donde todo se crea y se transforma.

El elemento fuego rige la energía del corazón, la sede del espíritu y nos facilita el aumento de nuestra frecuencia y vibración a la consciencia de la luz, aportándonos la fuerza de curación, el coraje, y la autoestima, para recoger el poder personal y vivir la vida que cada un@ elija para sí mism@.

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