La Energía Sexual en estrategias y proyectos

                           

LA ENERGÍA SEXUAL EN ESTRATEGIAS Y PROYECTOS

La energía sexual despierta la capacidad de integrar el pensamiento, el sentimiento y la acción. Representa la energía de origen creativo que unifica el principio masculino, que nace en el palacio de esperma y el femenino en el palacio ovárico, nutriendo el área genital, los riñones y el cinturón pélvico, para otorgarnos centramiento, arraigamiento y dirección interna, para elevar la energía hacia el pecho y la cabeza, dando nacimiento al pensamiento creador.

Cuando esta energía es activada a través de la respiración consciente, asciende por los 5 canales del cuerpo: delantero, medio, trasero, izquierdo y derecho, nutriendo a su paso los órganos y glándulas del cuerpo, hasta llegar al cerebro armonizando los hemisferios y expandiendo nuestra consciencia a la dimensión del alma, el espíritu y la consciencia cósmica, unificándonos en el infinito inteligente y otorgándonos el potencial de la creatividad.

En el camino de autoconocimiento, activamos la energía sexual, para dirigirla hacia los centros superiores y recolectarla en el cerebro. Al incrementar el nivel de energía, las celulas cerebrales y nerviosas aumentan su vibración, proporcionándonos una mayor amplitud en nuestra percepción interna y externa. Esta energía es utilizada para crear nuevos proyectos que ayuden al ser humano en su proceso de autorrealización.

Cuando el cerebro se nutre con la energía sexual refinada y elevada desde la zona inferior del cuerpo, las emociones se armonizan y la mente es capaz de pensar con mayor claridad, establecer nuevas estrategias y diseñar un plan de acción, que le ayude a alcanzar sus objetivos transformando la consciencia en experiencia.

En este proceso utilizamos las tres instancias de la consciencia: el supraconsciente que representa la consciencia cósmica en nosotr@s, el subconsciente, que constituye la parte emocional donde almacenamos las memorias y creencias que luego darán forma a nuestra realidad, y el consciente, que expresa nuestra capacidad de decisión y acción para descubrir nuestra verdadera esencia, y utilizar nuestro potencial creativo en la resolución de situaciones, que pudiendo presentarse a priori como conflictivas, tienen el objetivo de ayudarnos a crecer como humanidad de forma creativa y satisfactoria.

Ante una situación conflictiva, prestamos atención a las diversas áreas afectadas, observando los sistemas de creencias y los pensamientos que nos han llevado a actuar de una determinada manera, para modificarlas y reestructurarlas, de manera que podamos generar nuevas formas de relación, que nos ayuden a construir un nuevo marco de resolución del conflicto.

En este enfoque, nos damos cuenta que toda acción produce una reacción opuesta de la misma intensidad, y que para disolver el dualismo, hemos de reconocer las fuerzas que están actuando, para aprovecharlas en un beneficio común.

Lo primero que observamos es que para reconocer las fuerzas que operan en una situación, hemos de ser conscientes de las fuerzas que están en un@ mism@, pues si la persona no utiliza conscientemente esas fuerzas, su Ego, o su parte condicionada, las estará usando contra ella.

En una situación conflictiva hemos de ver que puede haber diversas fuerzas en oposición:
Una posibilidad puede ser que un@ desee algo que no sea de interés para el otro.
Que el otro no desee el objetivo que un@ plantea
Que haya cierto interés pero no haya la motivación suficiente para iniciar un camino conjunto
Que el otro esté en contra de la iniciativa que un@ propone.

Entonces hemos de parar y hacer un espacio en el interior mediante la respiración consciente y la canalización de la energía sexual, para comprender con mayor amplitud en qué estado emocional está el otro y un@ mism@.
En principio, es posible que:
Una de las personas esté enfadada y necesite controlar a su manera
Que se utilice la seducción como forma de negociación
Que se presente una competición para medir fuerzas
Un desafío para mermar la confianza del oponente
Un miedo o reticencia al compromiso
Una suspicacia con respecto al tipo de interacción
Una impaciencia y una exigencia por resolver el conflicto
Una oposición para desestabilizar la negociación
Una posición obstinada que dificulta el mutuo entendimiento…
En fin, podemos encontrarnos con muchas situaciones en las que tendremos que utilizar distintas estrategias que nos ayuden a conocernos a nosotr@s mism@s y desarrollar nuestros recursos internos. En este reto, vamos a ampliar la visión, para buscar la motivación, estimular la energía en una determinada dirección, invertir la energía cuando las fuerzas estén en oposición y orientarla para lograr un cambio favorable para todos los integrantes.

Esto conlleva el desarrollo de la capacidad de cambiar conceptos y vaciarnos de nuestra forma habitual de actuar, para ser capaces de soltar lo que entorpece en la interacción.

Al ser capaces de cambiar el modo de percibir lo que nos ofusca, nos hacemos conscientes de las energías de base que se mueven y los intereses que se barajan. Este cambio de percepción nos lleva a reconocer la unidad en el conflicto, viéndolo como una realidad interactiva global, sabiendo que la realidad se crea de dentro hacia fuera y de arriba hacia abajo. Esta visión nos permite hacernos un@ en la acción disolviendo el dualismo.

En principio, sabemos que las palabras que emitimos producen una determinada vibración y crean nuestra realidad, y que lo que decidimos que suceda, depende de nuestros pensamientos y sentimientos. Así la estrategia de acción ha de tener en cuenta la forma de mover conscientemente la energía. Si lo que un@ propone no se ve posible, hemos de observar las justificaciones y las trabas que imposibilitan el cambio, y para ello, hemos de jugar con diversas estrategias:
Cambiar el propio punto de vista
Cambiar la idea impuesta de fuera
Ser consciente de las necesidades propias, ajenas y del contexto, para entender lo que la situación nos proyecta, y ser capaces de utilizar la estrategia que nos permita:
Invertir una fuerza que se presenta en contra
Hacer de espejo ante una situación de bloqueo
Estimular y motivar en una dirección determinada
Usar la fuerza de la inercia
Convertir el defecto en potencial
Anticiparnos a lo que va a ocurrir
Reenmarcar cambiando el punto de vista
Ordenar prioridades
Conciliar y negociar
Usando la lógica estratégica que utiliza como instrumento la escucha activa, la lógica, la contradicción, la paradoja, los dobles vínculos, las profecías, las metáforas, la magia y el juego emocional, para vaciarnos y soltar creencias y emociones, de forma que podamos iniciar una nueva interacción, pues sabemos que no existe una única realidad, sino que existen tantas como observadores y puntos de vista haya, y de ahí la riqueza de nuestra capacidad de elegir la forma más adecuada de gestionar lo que en cada momento acontece en pos de un beneficio común.