LA FUERZA INTERIOR

La fuerza interior es una de las cualidades del alma que nos ayuda a desarrollar la dirección interna para vivir la vida en la tierra. Cuando el alma decide encarnar, traza un plan en función del aprendizaje de la persona en el sendero de su evolución, asi decide lo que desea experimentar y aprender de forma que le ayude a ampliar su conciencia a lo largo de su vida. El sendero de consciencia de cada persona incluye los aprendizajes de las cualidades de nuestra alma. Para ello elegimos los padres y la familia que mejor se adapte a nuestras necesidades, para que nos ayude a solucionar las tareas pendientes que arrastramos vida tras vida y podamos enfocarnos al cultivo de las cualidades del alma. Somos el alma, el ser energético que contiene un cuerpo y una mente, por eso, todo lo que nos sucede a nivel físico, tiene su origen primero a nivel energético, que es nuestra verdadera esencia. La experiencias que cada persona vive provienen del enfoque de cada un@. Nuestras creencias dan forma a nuestras experiencias cotidianas y esas creencias son una serie de programas que crean ciertas pautas en la realidad. La creencia es un programa de la conciencia condicionado por lo que pensamos y lo que sentimos. El subconsciente registra lo que hemos ido pensando y sintiendo en cada experiencia, tanto lo que hemos vivido con amor y apertura interna, como lo que nos ha bloqueado debido al miedo o cualquier otra emoción negativa. Asi, nuestras creencias van a generar nuestra siguiente experiencia y según cómo la vivamos, el corazón convertirá esas percepciones en un lenguaje codificado de ondas que se transmiten y comunican con el mundo, pues vivimos inmersos en un campo de energía inteligente que responde a lo que ocurre en nuestro interior, y se reorganiza en función de nuestros sentimientos y creencias, para ofrecernos el marco de nuestra siguiente experiencia. Cuando nos enfrentamos a situaciones con las que no sabemos lidiar, nos angustiamos, y el miedo provoca que diferentes zonas del cuerpo se escindan y se bloqueen, impidiéndonos enfrentar la situación con un sentido de fuerza y unidad interior. Las zonas que se bloquean, impiden la libre circulación de la energía vital, el campo energético se distorsiona, la percepción se vuelve confusa, la mente pierde la conciencia de nuestra verdadera naturaleza esencial y no puede despertar a la presencia del alma en el cuerpo. El alma toma presencia a través de una serie de circuitos electromagnéticos que conforman una red de energía que recorre el cuerpo, y cuando la red energética está activada, el sistema nervioso central respondey lleva al cuerpo la energía, la perspectiva y la visión del alma. La observación de nuestras creencias y sentimientos nos ayuda a percibir  lo que está sucediendo en el cuerpo energético, para darnos cuenta de cualquier bloqueo o dispersión energética, y dirigir la energía de modo que al conectar la mente al cuerpo, podamos disminuir la velocidad de la mente y recoger nuestra fuerza interior, para dirigir nuestros pasos hacia una respuesta creativa. Si deseamos crear una nueva creencia o cambiar una antigua creencia, hemos de sentirlo con suficiente claridad, para que nuestro subconsciente transforme esa creencia en realidad y podamos experimentarla. Para cambiar las creencias nos colocamos en el sentir de nuestro corazón, la mente y el centro sexual, y  visualizamos proyectando nuestra fuerza y visión interior a través del ensueño y la intuición, para fortalecer los circuitos energéticos y enfocar nuestra visión interna en aquello que queremos conseguir, convirtiéndonos en aquello que elegimos experimentar, de forma que las ondas de nuestras creencias se extiendan por el universo , el corazón conecte con el campo cuántico de todas las posibilidades, y materialice la opción que nos permita vivir una mayor apertura de conciencia, superando los acontecimientos, para elevarlos a su más alto potencial.
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